La Neurología trata de la investigación y tratamiento de síntomas tales como cefaleas, pérdidas de conocimiento, pérdida de fuerza en los miembros, vértigo, mareos, hormigueos, pérdida de memoria, alteraciones del sueño, movimientos anormales, temblores y torpeza física o mental, entre otros síntomas.
Para ello se cuenta con métodos auxiliares como estudios analíticos, radiología, que incluye TAC y Resonancia, Electroencefalografía y Electromiografía.
Finalmente, la Neurología puede precisar la ayuda de otras especialidades médicas o quirúrgicas para completar su estudio.
Electromiografía
La electromiografía es una exploración que permite descartar o confirmar una patología neuromuscular. Debe practicarse después de haber realizado una historia y exploración clínica completa del paciente.
Su objetivo principal es localizar el origen de la enfermedad o lesión:
- Asta anterior de la médula (motoneurona espinal)
- Sistema nervioso periférico: raíces, plexos y nervios
- Unión neuromuscular
- Músculo
Además, proporciona información sobre el tipo de lesión, grado de severidad y curso evolutivo.
Existen muchas técnicas; las de detección (EMG) y de estímulo-detección (ENG) son las más utilizadas en la práctica diaria.
Patologías frecuentes
- Pacientes que sufren sensación de hormigueo o acorchamiento en los dedos de las manos, que aparecen o aumenta durante la noche o al despertarse por las mañanas, acompañadas en ocasiones de dolor en la muñeca que puede llegar hasta el codo e incluso al cuello. Con un ENG sabemos si el nervio mediano está atrapado en el túnel del carpo (síndrome de túnel carpiano).
- Paciente con hernia de disco. La EMG permite saber si hay o no lesión radicular, localizar la raíz lesionada y establecer el grado de afectación.
- Paciente con parálisis después de un traumatismo. La EMG y el ENG permiten saber si hay o no lesión de nervios periféricos; localizar el nervio o nervios afectados, el segmento del nervio que está lesionado, establecer un pronóstico y seguir la evolución del proceso.